Siempre nos encuentra
Los sentimientos son los instrumentos de que dispone el sujeto para estar interesado en los objetos que le rodean. Sin los sentimientos seríamos prácticamente muebles.
(Carlos Castilla del Pino)
“El mundo se ha hecho pequeño para albergar la emoción de las personas” ha dicho Saramago a raíz de la muerte de Benedetti. Y yo he recordado una frase, que a pesar de ser antigua y manida no deja de tener su gracia: “Últimamente se está muriendo gente que nunca se había muerto”.
La muerte siempre nos encuentra, por muy bien que nos escondamos. Cuando hay personas que han superado la media de edad o han vivido tensando la cuerda hasta el límite, cuando parece que se han ido quedado rezagados, casi nos sorprendemos de que la Parca vuelva sobre sus pasos en el momento más inopinado para rebañar lo que fue quedando en las orillas de su camino. Aunque inmediatamente pensamos que “ya tocaba”.
Estos últimos días ha tocado que desaparecieran personas que han contribuido a que nos lleváramos mejor con el mundo: Antonio Vega, Carlos Castilla del Pino y Mario Benedetti. Estaban ahí, sabíamos que existían, entraban y salían de nuestra memoria, eran como pasajes archivados, como estabulados, y alguna vez se agudizaba su recuerdo cuando los medios, por alguna u otra causa, nos los nombraban.
En el momento en que han desaparecido físicamente, queda al menos su obra y, paradójicamente, es ahora cuando sus figuras se agrandan, cuando el fin de la vida marca un principio de la historia.
Como la lluvia al sol
(Antonio Vega)
El silencio como abrigo
dio calor a una amistad
La distancia me hace recordar que tú y yo
somos fieles al latir de nuestro corazón
Su dictado es la mejor canción
Mi secreto es conocerte
como la lluvia al Sol
En un cruce de caminos
y en la noche vi brillar
una perla, la esperanza viva, la verdad
Compañeras desde entonces de mi despertar
Un tesoro que la vida una vez te da
No me da miedo la sinceridad
que desde el principio fue para los dos algo normal
Sé que te preguntarás
cómo caminos tan distintos pueden ser trazados a la par
Y es que sé que dependemos
del poder de la ilusión
Enemigos de toda venganza y discusión
disfrutamos de la libertad de nuestra voz
Su dictado es tu mejor canción
Mi secreto es conocerte
como la lluvia al Sol
No me da miedo la sinceridad
que desde el principio fue para los dos algo normal
Sé que te preguntarás
cómo caminos tan distintos pueden ser trazados a la par
TESTAMENTO DE MIÉRCOLES
(Mario Benedetti)
Aclaro que éste no es un testamento
de esos que se usan como colofón de vida
es un testamento mucho más sencillo
tan solo para el fin de la jornada
o sea que lego para mañana jueves
las preocupaciones que me legara el martes
levemente alteradas por dos digestiones
las usuales noticias del cono sur
y la nube de mosquitos casi vampiros
lego mis catorce estornudos del mediodía
una carta a mi mujer en la que falta la posdata
el final de una novela que a duras penas leo
las siete sonrisas de cinco muchachas
ya que hubo una que me brindó tres
y el ceño fruncido de un señor
que no conozco ni aspiro a conocer
lego un colorido ajedrez moscovita
una computadora japonesa sin pilas
y la buena radio en que está sonando
el español grisáceo de la bibicí
ah la olivetti y el cepillo de dientes
no los lego porsiaca
lego tropos y metáforas de uso privado
que modestamente acuñe en la tarde
por ejemplo el astillero en que reparo mis sueños
el pájaro aleatorio que surge del crepúsculo
la cortina de lluvia que miro y no descorro
lego un remordimiento porque es aleccionante
y un poco de tristeza por que es inevitable
también mi soledad con la ilusión
de que el jueves resuelva no admitirla
y me sancione con presencias varias
lego los crujidos de mis viejas bisagras
también una tajada de mi sombra
no toda por que un hombre sin su sombra
no merece el respeto de la gente
lego el pescuezo recién lavado
como para un jueves de guillotina
una maceta con hierbabuena
y otra con un bionato que me hastía
ya que esta cargante convolvulácea
me está invadiendo el cuarto con sus hojas
lego los suburbios de una idea
un tríptico de espejos que me agrade
el mar allá al alcance de la mano
mis cóleras por orden alfabético
y un breve y curioso estado de ánimo
que todavía no sé si es inocencia
o estupidez malsana
o alegría
sólo ahora lo advierto
en paredes y anaqueles y venas
en glándulas y techos y optimismos
me quedan tantas cosas por legar
que mejor las incluyo
en otro testamento
digamos el del viernes




Comentarios sobre Siempre nos encuentra
Me uno a tu homenaje, amigo.
"...es un testamento mucho más sencillo
tan solo para el fin de la jornada..."