
Cuando mi hermano tenía cuatro años recitaba una oración que le enseñaron en la escuela. Creo que era el Acto de Contrición y cuando decía: “… Creador Padre que reventó al mío…(…Creador Padre y Redentor mío…)”, yo no podía reprimir una sonrisa o una carcajada. Antes de corregirlo lo estimulé para que repitiera el dicho, en un acto poco caritativo por mi parte, del que, probablemente, debería arrepentirme. Muchos años después hago contrición y transcribo algunas de las cosas que se oyen a veces por un medio u otro, y la verdad es que a mi, aunque incorrectas, me parecen graciosas, sobre todo cuando se leen fuera de cualquier contexto.
Este lista recopila algunas que no se ajustan a la norma vigente, y por tal motivo son a menudo mucho más graciosas que las correctas.
¡Es un yanqui, un drogadito! (yonqui, drogadicto)
¡Marchando una ración de cocretas! (croquetas)
¡Mira qué chula es, como se contornea! (contonea)
¡Qué calor, que soborno! (sofoco)
¡Te he dicho cienes y cienes de veces que te comas el yogur! (cientos)
¡Tírate por el rampolín! (trampolín)
¡Vete a freír gárgaras! (freír espárragos + hacer gárgaras)
¿No sabes que día es hoy? ¡Pues mira el candelario! (calendario)
-¿Qué hay de comer? -Esparretes y cilindro. (espaguetis y redondo)
¿Qué me dices? Me has roto mis esquejes. (los esquemas)
¿Querís diros? ¡Pues veros? (¿Queréis iros? ¡Pues iros!)
A la niña le encanta ir al parque y subirse al columbio. (Columpio)
A los hechos me repito. (remito)
A mi marido le gusta ir muy alicatado (acicalado)
A mí me gusta tomar la sopa en un cuesco. (cuenco)
A mí me gusta tomarme una cervecita y las concebidas gambas. (consabidas)
A mí me gustan los famosos que están ahora en el candelabro.
A mí no me gustan los ascensores porque me dan gastrofobia. (¿claustrofobia + gases?)
A Puri, la vecina, la han operado de la basílica del balear. (vesícula biliar)
Acudió al médico a hacerse un eletrograma. (electrocardiograma)
Ahí está el tic de la cuestión. (quid)
Ese chico tiene una ráfaga que no puede con ella. (Un ramalazo)
Anunciaron la salida por psicofonía. (megafonía)
Atracaron el banco con una escopeta recortable. (de cañones recortados)
Aunque fue un accidente muy grave, no le quedaron espuelas. (secuelas)
Comimos píparamente, como en las bodas de Canadá. (opíparamente, Caná).
Como la habitación era muy pequeña, dormía en una cama plegaria. (plegable)
Creo que mi gata va a tener transcendencia. (descendencia)
Cuando llegues, avísame por el uarki-tarki. (portero automático, interfono)
Cuando se murió su padre se quedó sola y desvalijada. (desvalida)
Dame una lata de tomates torturados. (triturados)
Dame una película del Chinorris. (Chuck Norris)
Habían pedido una caja de observativos. (Preservativos)
De postre tomaré profilácticos de chocolate (profiteroles) y una ceremonia de frutas (macedonia).
De postre, unos congüis. (kiwis)
De primer plato, tenemos bisesuá. (vichyssoise)
Debía de haber unas cien personas, así, a groso groso (grosso modo)
Dieron el espaldarazo de salida para empezar las obras. (pistoletazo)
El caviar son huevas de centurión. (esturión)
El cólico nefertítico es muy doloroso. (nefrítico)
El demandante, que no sabía ni leer ni escribir, firmó su declaración con las huellas genitales. (digitales)
El doctor le hizo unas tracas de la fractura. (placas; denominación coloquial de las radiografías)
El médico me ha dicho que tengo muy alto el color esterol. (colesterol)
El niño se pasa las horas en los reclinativos/reclinatorios. (sala de juegos recreativos)
El otro día cayó una buena trompa/trómbola de agua. (tromba)
El palo está recto, al menos desde mi respectiva. (perspectiva)
El parto se complicó y tuvieron que hacerle la necesaria. (cesárea)
El plato especial de la casa es codornices descabelladas. (escabechadas)
Él se agarra a un clavo hirviendo. (ardiendo)
El vuelo fue horrible, hubo muchas protuberancias aerias. (turbulencias)