Usuario anónimo ¿Quieres tener tu propio blog?
Crear blog gratis en OboLog

Julio Llamazares, viajero literario

por Josillou
sábado, 09 de mayo del 2009 a las 21:18
guardado en

Julio Llamazares, viajero literario

Excusó dar lectura al texto que había preparado a modo de pregón para la inauguración oficial de la feria del libro de Jaén. Julio Llamazares (Vegamián, León, 1955)  consideraba una redundancia leer algo que los asistentes teníamos ya impreso en un folleto, aparte de que la figura del pregonero le retrotrae a Pepe Isbert en Bienvenido Mister Marshall, y su charla se construyó con unas breves, pero jugosas pinceladas sobre algunos de sus conceptos sobre el libro y la lectura.

Julio Llamazares, ojos azules, un casi mostacho y barba en cuidadoso descuido, no es muy partidario de todo el entramado que rodea al mundo literario, y que los escritores sean una especie de bufones a los que se recurre para asistir a cócteles y reuniones de la más variopinta suerte, solo para que suelten alguna de sus ocurrencias sobre cualquier tema. Detesta ir de escritor por la vida, y todo lo que lleva anejo, como el mercado, el glamour, o las poses que hay que adoptar, con todas sus falsedades y sus miserias.

Desprecia la ferretería verbal a la que recurren algunos autores para que esconder la nada. La literatura para él debería sintetizarse en el escritor, que intenta transmitir emociones y el lector, capaz de recibirlas. Sobra todo lo demás y es enemigo de encasillamientos y definiciones. La literatura siempre surge como algo vocacional y a pesar de que en su casa de la montaña leonesa no se disponía de libros ni nada que empujara hacia la literatura, él siempre se recuerda escribiendo desde los diez o doce años. Algunas veces se escribe por la necesidad de llenar un hueco, como contaba Juan Rulfo, que decía que su Pedro Páramo surgió cuando se dio cuenta que todavía no existía en el mundo material ese libro que llevaba en su interior.

Tras estudiar Derecho abandonó pronto la profesión para dedicarse a la literatura y al periodismo. Él escribe de forma intuitiva, sin parecerse a esos forenses del texto, capaces de diseccionarlo para buscarle todas las figuras de dicción o de pensamiento. Confiesa haber escrito muchas sinestesias en su Lluvia Amarilla sin saber que existía una figura llamada sinestesia, como tuvo que reconocer ante una estudiante de instituto.

Se dice incompetente para realizar un análisis de la obra de un determinado autor. Ni siquiera es capaz de analizar con rigor su propia obra. Un cinco raspado obtuvo el trabajo de clase con el que ayudó a su sobrino de 13 años cuando éste tuvo que escribir sobre “la personalidad de Julio Llamazares”.

Es curioso el hecho de que en el sistema educativo, los elementos foráneos carentes del más mínimo conocimiento de pedagogía tengan mayor poder para organizar y programar los derroteros de la enseñanza que los propios docentes.

El libro será lo que determine el momento tecnológico, como en tiempos se escribió en tablillas de cera o en pergaminos. Lo que interesa el la almendra, el interior. La lectura será importante en la medida que sea capaz de hacernos más felices y se debe prescindir de la lectura cuando se convierta en una rémora para la felicidad. No necesariamente nos tiene que hacer más cultos, si se ve la cultura como una actitud ante la vida y no una suma de conocimientos deslavazados. Lo importante es que la gente viva la vida lo mejor posible y sea feliz. Y si la lectura no la hace más feliz, será mejor que no lea. Está en contra de que se castigue a adolescentes con la lectura de textos obligados como El Quijote y La Celestina, que a esa edad puede estimular un rechazo visceral hacia la literatura.

Dirigiéndose a Angustias María Rodríguez, delegada de Educación de la Junta de Andalucía, afirmó que era la primera vez que un político decía algo interesante a su juicio. Los políticos suelen castigar al personal con manifestaciones de cara a la galería e indefectiblemente afirman que van a retomar lecturas atrasadas para las vacaciones, lo cual no suele ser verdad. En países como Suecia donde la lectura es algo normal en la vida diaria, nadie dice que va a leer, porque es un acto sobreentendido.

Julio Llamazares habló por último de su libro más reciente. Las rosas de piedra (Alfaguara) es un voluminoso libro de viajes por las catedrales de España. Desde que siendo niño visitó la catedral de León, ese soberbio edificio gótico del siglo XIII y el caleidoscopio de luces que proyectan sus cristaleras ejerció sobre él una enorme fascinación, que ha querido completar con las demás catedrales de España, 75 en total, contando lo que ha visto y lo que ha sentido, sin concesiones de ningún tipo y sin pretender dar lecciones de arte, literatura ni mucho menos de espiritualidad. Estos edificios muestran su soledad y su tristeza cuando, actualmente, se desconoce su función y han perdido su carácter estrictamente religioso para convertirse en parques temáticos por donde discurren los turistas. Son espejismos, reliquias de un tiempo periclitado que quedó aprisionado entre sus bóvedas.

El primer tomo trata sobre las catedrales de la mitad norte de España y se completará con un segundo tomo sobre las catedrales de la mitad sur, entre ellas las catorce de Andalucía, que se convertirán en la traca final que pondrá colofón a su ambiciosa obra.

A pesar de que siempre encontró similitudes, al menos en los mapas, de las provincias de León y Jaén, que no son ni centrales ni periféricas, que casi equidistan del mar, que sus nombres son palabras agudas de cuatro letras terminadas en ene y que su primera marca de tabaco era Jean, como tantos otros viajeros, a Jaén solo la conoce de paso. Se ha comprometido a detenerse en ella y a que nuestra catedral, de acuerdo con la señora delegada, sea una de sus rosas. Estaremos muy honrados y será bien recibido si se acerca visitar nuestra ciudad y esperaremos impacientes la segunda parte de su libro.

 

Belleza en extinción

por Josillou
martes, 05 de mayo del 2009 a las 20:19
guardado en

Si no somos advertidos es probable que pasemos cerca de obras admirables producidas por manos humanas sin reparar en ellas. Y también cerca de otras que no siendo en puridad estrictamente humanas, merecerían serlo, porque han aportado su materia prima a la vida del hombre durante siglos.

De lo que fuera una hilera de mimbreras achaparradas aunque sólidas y rotundas, con su descomunal cabeza de la que cada primavera emergían los tallos flexibles, que, convenientemente cortados, macerados en agua y secados al sol, servían para la confección de cestas y toda clase de utensilios, ya no quedan más que cuatro troncos ralos. Crecían con su verdor y su pujanza en el margen izquierdo del arroyo que nacía en la cañada de Madre de Dios (el royo de la cañá Madrediós), y sus troncos agrietados tenían la dignidad de los viejos rostros campesinos.

 Entonces el campo atesoraba un sinnúmero de variedades vegetales que en los meses de primavera se manifestaban con estruendo de colores. Por el contrario, hoy es difícil sentir la libertad en un campo entregado al monocultivo, al que se le han puesto puertas y acotaciones, que se ha afeado hasta el espanto, donde por todos lados han surgido groseras construcciones, donde se han privatizando aquellos parajes por los que un día respirábamos el viento de la libertad y donde aquella pléyade de plantas se extinguieron, siendo sustituidas por gramíneas, las únicas resistentes a los venenos herbicidas.

He vuelto al arroyo y lo que queda de él es un hilo emponzoñado de aguas malolientes, en sus riberas solo se ven plásticos y desechos que repugnan a la vista. He recordado cómo los niños recurríamos a las ramas de mimbre, flexibles, resistentes y dóciles con las que confeccionábamos arcos y flechas, imitando lo que veíamos en las películas de indios o de romanos. He invocado aquellos vástagos con que los hortelanos ataban sus haces de cebollas o acelgas.

Las mimbreras. De aquellos candelabros vivientes de los que surgían mil brazos de luces doradas que trataban de arañar el cielo solo quedan las ruinas. A su esqueleto de madera ni siquiera, como al olmo machadiano, le han salido algunas hojas verdes por primavera. No tienen espacio en la geografía del progreso. Esos árboles que con su noble porte formaron una vez parte de nuestro paisaje sólo son una de tantas formas de vida en extinción.

 

Jaén, circa '60_01

por Josillou
lunes, 04 de mayo del 2009 a las 13:35
guardado en

Maruja Torres: esperadme en el cielo

por Josillou
viernes, 01 de mayo del 2009 a las 08:48
guardado en

Maruja Torres y componentes del Club de Lectura

Nada que ver con Lucía Etxebarria. Maruja Torres (Barcelona, 1943) no se mostró ni altanera ni distante ni exhibió, como la primera, ningún reparo ni animadversión a relacionarse con el “vil populacho”. Todo lo contrario: hizo gala de un gran sentido del humor, al conseguir que su charla con el redactor de Diario Jaén, José Manuel Serrano Alba y con los asistentes a la presentación en Jaén de su novela Esperadme en el cielo, ganadora del último Nadal, estuviera salpicada de gracejo incluso en los momentos más comprometidos.

 Maruja Torres, resignada a envejecer y de alguna manera amputada por la pérdida de sus grandes amigos Terenci Moix y Manuel Vázquez Montalbán, personajes centrales de su novela, ha querido hacerlo en Beirut, donde ha fijado su residencia, y que considera la ciudad en la que se sintió más razonablemente feliz en sus tiempos de reportera. A pesar de la azarosa vida de un Líbano, otrora conocido como la Suiza de Oriente Próximo, y donde las diversas facciones de un conflicto civil hacen su propia guerra, Maruja Torres dice sentirse tranquila y, salvo con algún que otro tropiezo con milicianos de uno u otro signo, no se ha sentido molestada. Ha querido alejarse de su Barcelona natal, muy diferente hoy de aquella del Barrio Chino (hoy El Raval) donde pasó su infancia, y que a pesar de su urbanismo caótico era, a su juicio, una ciudad más abierta y habitable. 

Cuando habló de periodismo, se hizo eco del cambio espectacular que han sufrido los medios de comunicación, hoy dirigidos por economistas, que hacen del ahorro de costes el hilo conductor de sus actuaciones. El ahorro de costes ha esquilmado al reporterismo de todo halo romántico y ha hecho que prácticamente se haya prescindido del enviado especial a la zona caliente de turno. No es raro encontrar a veteranos reporteros, que lo saben todo acerca de los avatares de una determinada región del mundo, prejubilados y forzosamente inactivos con poco más de 50 años. Algunos han tenido que volcar sus conocimientos sobre un blog. 

Para Maruja Torres, el blog es una forma de prostitución del periodismo, donde se destroza el idioma con escritos infectos…”bien podemos decretar que navegamos entre las ruinas de determinadas inteligencias”, dijo parafraseando una de sus columnas. “…Si un día entran en colisión, no vamos a necesitar el Apocalipsis. Implosionaremos por una saturación de fuentes o una congestión de párrafos a glosar eso, los escombros de las mentes de los bloggers y muchas de sus miserias”. 

Se mostró de acuerdo con que el nuevo columnismo no ha tomado un relevo eficiente de los columnistas desaparecidos. Se escribe una opinión mucho menos literaria, se acude recurrentemente a temas manoseados y trillados sin aportar nuevos cauces y se recurre en demasía a temas "del corazón o del hígado". 

Manifiesta no sentirse particularmente impresionada por los problemas que crean los políticos nacionalistas respecto al ninguneo de escritores que realizan su labor en la lengua no vernácula. Llegan a rayar en la estupidez diversas actitudes por parte de los dirigentes de la Generalitat catalana, haciendo doblajes y traducciones al catalán, innecesarias en la práctica para una sociedad bilingüe que puede utilizar sin problemas ambas lenguas. Se le antoja baldío, por ejemplo, que haya que traducir al catalán una obra como “Fulgor y muerte de Joaquín Murieta”, de Pablo Neruda y que hizo el grupo Teatre Lliure en 1982, cuando todo el mundo podría entenderla en su lengua original.

 El problema, empero, no está en el público en general, sino en los dirigentes nacionalistas, sean del pujolismo e del Tripartito, que han hipertrofiado un problema inexistente a nivel de calle. La gente que se acerca con un ejemplar de sus libros para su firma, puede ir hablando catalán pero lo han leído en castellano. Sigue sintiéndose una charnega y se muestra orgullosa de su ascendencia murciana. Y no concede mayor importancia al hecho que los organismos oficiales catalanes no hayan llevado su obra a la feria del libro de Frankfurt, cuando tampoco lo han sido las de enormes escritores catalanes que escriben en castellano, como Eduardo Mendoza y Juan Marsé. 

En su despedida, Maruja Torres demostró su enorme cercanía hacia el público que se acercaba llevando ejemplares de sus libros, que firmó haciendo gala de una gran simpatía. 

 

El GPS

por Josillou
miércoles, 29 de abril del 2009 a las 23:34
guardado en

Las siglas GPS significan Global Position System, ‘Sistema de Posicionamiento Global’. Es un sistema que permite conocer la posición de algo o alguien en cualquier lugar del mundo con una gran precisión. Este sistema fue desarrollado, instalado y operado por el Departamento de Defensa de EEUU.

Antiguamente, nuestros antepasados se guiaban por la posición del Sol durante el día y por la estrella Polar por las noches, cargaban cartas y mapas de navegación y deducían su posición basándose en el uso de la brújula y el sextante. En la actualidad, nosotros solamente necesitamos un pequeño aparato de precio asequible con GPS integrado, para conocer exactamente nuestra posición en cualquier parte del mundo.

Pero… ¿cómo funciona el GPS? ¿por qué sabe dónde nos encontramos?

El funcionamiento del GPS se basa en una red de satélites formada por 24 unidades en órbitas sincronizadas alrededor del globo terráqueo, tal como se aprecia en la imagen. Así, cualquier punto del globo está “cubierto” por varios satélites.

Para situar una posición, el GPS se basa en la triangulación, un principio matemático que puede determinar la posición exacta de un punto conociendo las distancias de éste a otros tres puntos de ubicación conocida. Para ello solo hay que trazar tres circunferencias imaginarias con centro en los puntos conocidos y cuyos radios coincidan con la distancia del punto a determinar. Las tres circunferencias se cortan en un único punto: la posición a determinar.

Así pues, en teoría, solamente es necesario conocer la posición de tres satélites (y su distancia al aparato receptor de GPS) para poder calcular nuestra posición. Esto parece fácil, pero su aplicación supone bastantes inconvenientes, entre los que el económico no es el menor. Pero todo se soluciona con la inclusión de la medición de un cuarto satélite y algunos cálculos correctivos.

Ahora bien… ¿cómo medimos la distancia de nuestro receptor a los satélites?

La distancia a un satélite se determina comparando el tiempo que tarda una señal de radio, que éste emite, en alcanzar nuestro receptor de GPS, con la misma señal generada en el mismo instante por nuestro receptor. El retardo existente entre ambas determina el tiempo que la primera tardó en llegar. Ai ahora multiplicamos dicho valor por la velocidad de la luz obtendremos la distancia al satélite.

Pero no solamente es necesario conocer la distancia al satélite, también se debe conocer su posición, puesto que podría estar a la misma distancia desde diferentes posiciones invalidando el cálculo. Por ello los satélites se mantienen en órbitas definidas, regulares y predecibles a unos 20.000 km de altura, según un patrón que reconocen los receptores de GPS, que también reciben las eventuales correcciones de rumbo por sutiles desviaciones por evolución orbital.

La atmósfera interfiere en el tiempo de llegada de la señal desde los satélites. Una señal de GPS pasa a través de partículas cargadas en su paso por la ionosfera y luego pasa a través de vapor de agua en la troposfera, perdiendo algo de velocidad. Y lo hace de manera desigual dependiendo de la densidad de estas partículas en esa parte del mundo. Así se crea el mismo efecto que un error de precisión en los relojes a la hora de sincronizar las señales de radio.

Pero ello se arregla con la inclusión de la medición a un cuarto satélite. Cualquier error debido a la sincronización de las señales (los satélites poseen un reloj atómico, pero los receptores de GPS no) o a los factores atmosféricos afectaría a las tres medidas por igual, pudiendo dar un resultado erróneo. Si el error se ha producido, la cuarta señal no coincidirá con tal punto. Entonces, el receptor de GPS realiza un cálculo averiguando qué factor correctivo aplicado a las cuatro mediciones las hace coincidir en el mismo punto. Y una vez lo ha hallado lo aplica, obteniendo así la posición correcta.  

Notas:

- Los GPS actuales pueden fijar la posición con un margen de error de unos 15 a 20 m. Cuando es necesaria una mayor precisión —como en el aterrizaje en un aeropuerto— se usa el GPS diferencial, que consta de una señal adicional transmitida desde tierra y con un alcance de unos 200 km.

- La Unión Europea está desarrollando su propio sistema de posicionamiento por satélite llamado Galileo.

En realidad la red consta de 27 satélites: 24 operativos y 3 de respaldo.

 

Preludios del desamor

por Josillou
martes, 28 de abril del 2009 a las 09:48
guardado en

Aparece como la gota que recorre el borde del tubo antes de caer. Al principio se percibe como una mezcla de desencuentros, hasta que empezamos a sentirlo como una puñalada de pesadumbre que se clava en nuestros huesos, un aguijón que crece hasta la asfixia de la convivencia, a medida que crecen los equívocos. Hasta que llega el día en que te encuentras solo en tu soledad, aterido en la inmensa planicie donde las almas se ven pero no se atreven a tocarse, porque las miradas son dubitativas y los paraísos empiezan a desleírse en infiernos donde los prometeos desfallecen, donde nuestro antiguo y frenético cariño yace moribundo sin escuchar voces que, cual lázaro, le haga auparse sobre sus pavesas. Pasan los días, los meses y el fin entrevisto, se manifiesta. Haciendo acopio de nuevas identidades rehacemos otra espera, otro caldo caliente, otro lecho domesticado en su obstinación de reclamar compañía.

Es el largo periodo del desamor, lamemos nuestras torpezas y las susurramos con alambicado argumento a un oído paciente que se preste a participar de nuestra desventura.

Hasta que aparece un hilo de sensualidad, de pan tierno y tostado, el signo que remueve nuestra monomanía a tiempo completo, por buscar la unión a un latido diferente, a un calor húmedo, arcaico, tan temido por la incertidumbre de si acabará en aburimiento o depresión. El sendero que se nos ofrece no se hizo para cobardes. Nos clama frescura, risas, juegos y proyectos. A partir de aquí nada será seguro. Cualquiera sirve para presidir los alegrías pero hay que permanecer fuertemente erguido sobre nuestras raíces para que el miedo no nos lleve al desfallecimiento.

 

Suicidio y honor

por Josillou
domingo, 26 de abril del 2009 a las 20:48
guardado en

Suicidio y honor

¿Quién no ha pensado alguna vez en el suicidio en momentos de negra desesperanza? ¿Cómo lo llevaría a cabo de una forma lo menos traumática posible? Creo no equivocarme al pensar que todos alguna vez hemos rumiado el deseo de acabar con todo. Sucede que cada día amanece y se ve de distinta manera lo que el día anterior era un conjunto de oscuros presagios.

Durante el crack de 1929 y más concretamente durante los días que siguieron al ya conocido Viernes Negro era extraño el día en el que los neoyorquinos o londinenses no se despertaban con el anuncio de un nuevo suicidio o de alguna muerte violenta relacionada con el desplome bursátil, la quiebra de empresas o el arruinamiento de miles de familias. Eran muchos los especuladores que se tiraban por la ventana, se daban un tiro en un callejón oculto o se tomaban una sobredosis de barbitúricos. Tal fue la magnitud de estos hechos que algunos periódicos sensacionalistas aguardaban con ansiedad y morbo el nuevo suicidio e incluso hacían quinielas sobre quienes serían las próximas víctimas y en qué lugar se producirían.

La prensa más amarilla de la época se refería a veces con cierta frivolidad y truculencia a la dificultad que a veces tenían los ciudadanos en algunas calles, ante la necesidad de ir esquivando los cadáveres que dejaba la adversa coyuntura económica.

El paso del tiempo y el avance social también ha hecho cambiar el sentido del honor y la forma de vivir las crisis. La hecatombe financiera que vive el Planeta desde que en 2007 se revelaran los desatinos hipotecarios realizados en torno a las subprime apenas ha dado hasta el momento imágenes tan dramáticas como las del 29. Más bien al contrario. En los últimos meses, la opinión pública ha conocido con perplejidad como algunos de los altos directivos que desencadenaron este cataclismo económico cobraban grandes primas económicas o dilapidaban los fondos públicos otorgados a sus empresas por los gobiernos. El más paradigmático fue el de los ejecutivos de la aseguradora estadounidense AIG, que se gastaron millones de dólares en juergas y celebraciones mientras el mundo asistía atónito al derrumbe del modelo capitalista.

Luego, algunos de estos directivos culpables trataron de lavar su imagen devolviendo parte de las primas cobradas, especialmente tras el ultimátum dado por algunos dirigentes como Obama. Otros banqueros británicos han pedido perdón por sus desmanes.

El anuncio del hallazgo del cuerpo sin vida del vicepresidente de la firma hipotecaria estadounidense Freddie Mac da dado un vuelco a esta situación. Se trata de la primera vez que uno de los protagonistas de la crisis subprime apela al honor y paga el más alto precio por sus desaguisados financieros.

Hasta la fecha, los únicos suicidios conocidos eran los de destacados inversores, que tomaban la drástica decisión tras sufrir pérdidas gigantescas en sus patrimonios. Este fue el caso del multimillonario alemán Adolf Merckle, que se arrojó el pasado mes de enero a las vías del tren, asediado por los problemas financieros y las dificultades para mantener a flote su imperio.

Semanas antes, el financiero francés Thierry de la Villehuchet, cofundador de la firma Access International, tomó una decisión similar. Se quitó la vida en su oficina de Nueva York tras haber perdido más de mil millones de euros de sus clientes a través de Bernard Madoff. Un caso aún más sórdido. Un hombre de 45 años que residía en Los Ángeles (EEUU), que estaba agobiado por sus problemas financieros, mató a su esposa, a sus tres hijos y a su suegra antes de suicidarse.

Es posible que, como ocurrió en el crack del 29 con la prensa más sensacionalista, muchos ciudadanos de a pie sientan indiferencia y en algunos casos cierto regocijo por estas muertes. Sin embargo, la antipatía y odio generada entre la opinión pública mundial por esta casta de financieros desaprensivos e irresponsables no debe hacer olvidar el verdadero problema de fondo: la necesidad de que los organismos reguladores cumplan su cometido y pongan freno a la ambición desmedida en las burbujas, ya sean hipotecarias, de las firmas puntocom, o, como en el pasado, de los tulipanes.

 

Día del libro y Machado

por Josillou
viernes, 24 de abril del 2009 a las 11:26
guardado en

Celeste Ortega lee un poema de Machado

Siempre volvemos a lo que nos emocionó en nuestra juventud. Lo que un día ya lejano fue fuente de inquietudes, acude recurrentemente a estremecernos, se trate de música, de cine o de literatura. Cuando tus ojos empiezan a abrirse al mundo oteas, percibes y asimilas lo que ya no te abandonará el resto de tu existencia consciente, y llevarás contigo como un oasis plegable, al que recurrirás para vivir nuevos momentos de encantamiento.

Conocíamos a don Antonio desde la niñez, pero cuando de verdad empezó a hablarnos al corazón fue a través de sus poemas musicados e interpretados por Serrat, cuando no era raro montar en cualquier cochera con tocadiscos, reuniones (no me gusta ni guateque ni party) en que se charlaba, se fumaba y se bebía de garrafón.

Aprendimos a espigar en sus versos y conocer personajes de una España pretérita, pero que se aparecían como actores mudos “animados ante el azar prohibido”, podíamos imaginar la figura de un liberal de capa, leontina y cordobés color de caramelo, en contraposición al “pobre aliño indumentario” del poeta. Aprendimos a amar a sus santos laicos, adoptándolos como propios y a colonizar sus paisajes, la planicie castellana, la curva de ballesta del Duero, el “mar de olivos” que se divisa desde Baeza.

Aparentemente Antonio Machado no es un poeta complejo, pero el profesor de la Universidad de Jaén Rafael Alarcón, estudioso de su obra y autor de numerosas publicaciones sobre poesía española del siglo XX, revelaba en una breve exposición que la obra de Machado sorprende siempre cuando se acude a su relectura, y siempre es posible encontrar aspectos no descubiertos precedentemente. Hizo hincapié en el simbolismo que destilan sus primeras obras, para pasar después a un modernismo propio, sin abjurar, por supuesto, de forma radical de presupuestos simbolistas, justo al contrario que la generalidad de los escritores de su momento.

 

 Como el Maestro, ligeros de equipaje, aunque rezumando éxtasis después de escuchar la lectura que se hizo de sus poemas por personajes destacados del Jaén cultural, bajo la noche primaveral de abril y sobre las verdes praderas del Bulevar, despedimos este día del libro contemplando el despliegue de medios que hizo Ittakus para animar a la lectura, y que terminó con una bella peli, preñada de símbolos.

 

Sobre el blog

Josillou

El blog de Josillou

Ver ficha del blog en OboLog

Login

Comentarios

Úbeda subterránea (lerna)
Volveré con mas tiempo a ver los videos. Las imágenes son impresionantes.. Lo dicho,,,,luego vuelvo...(06 nov)
Palabras postreras (lerna)
,,,,,,,,,,,...(04 nov)
Arte efímero (arlequini)
precioso amigo, como siempre....(04 nov)
Palabras postreras (arlequini)
Como siempre amigo, tus posts no tienen desperdicio.  Con la muerte hemos topado, querido Sancho. ......(04 nov)
Arte efímero (eclipse)
...(04 nov)

Más comentados

El demonio de Lavapiés (19)
En el salón de actos de la Casa de la Cultura de Jaén ha tenido lugar la presentación del primer ...
Nueva piel en octubre (18)
(Dedicado a Pepi Peña) Nuestra vida discurre entre continuos cambios de piel, que se van ...
Algunas expresiones escuchadas (17)
  Cuando mi hermano tenía cuatro años recitaba una oración que le enseñaron en la escuela. Creo que ...
Día del libro y Machado (16)
Siempre volvemos a lo que nos emocionó en nuestra juventud. Lo que un día ya lejano fue fuente de ...
El GPS (15)
Las siglas GPS significan Global Position System, ‘Sistema de Posicionamiento Global’. ...

Suscripción

Suscríbete al Feed RSS XML

También puedes suscribirte directamente con alguno de los siguientes enlaces:

  • Suscríbete en Bloglines
  • Suscríbete en Google