Oro en máximos
Nunca fue barato el oro, pero en el momento actual ha disparado su precio. Hasta 1.057 dólares se han pagado en el mercado de “commodities” de Chicago por onza. Podríamos pensar que a los inversores les sobra el dinero y se han entregado a temas caprichosos. Pero no se trata de eso. El oro sube cuando hay miedo, cuando las perspectivas económicas son negativas y, en estos momentos, por las dudas que existen en torno al dólar.
Nadie sabe a ciencia cierta lo que piensa un conjunto heterogéneo de inversores cuando deciden comprar o vender un determinado material, pero detrás de esta subida se podrían buscar varios factores. Lo primero que hay que tener claro es que el oro no sube en solitario sino que lo hacen también el resto de materias primas tradicionales, como el cacao, cuyo precio está en máximos de treinta años en el mercado de Nueva York.
¿Por qué le interesa a un inversor invertir su dinero en comprar oro y no en otro tipo de activos, léase bolsa, deuda pública o divisas? Sencillamente, porque estas materias primas son consideradas un "valor refugio", que sube cuando nadie se atreve a invertir en otros activos y cuando falla la confianza en estados, empresas y economía en ganeral.
En concreto, el arranque del oro responde a un estímulo: la debilidad del dólar. La divisa estadounidense está contra las cuerdas ante las perspectivas de tipos de interés cero, el endeudamiento público de la Administración Obama y la posibilidad de que la inflación se dispare cuando se den los primeros pasos de recuperación. Por si esto no fuera suficiente, al dólar le salen enemigos externos. Existe una presión internacional, liderada por China, para acabar con su estatus de referencia como moneda de reserva. No se trata de algo personal: China sería el primer interesado para que el dólar recupere la confianza. Pero esta sería otra historia.




Comentarios sobre Oro en máximos
Ten cuidado, amigo. Podrían vender tu corazón al peso: es macizo, de oro, of course.
(Uhmmmm... pero no te lo creas... que luego sacas el látigo de tu indiferencia... y... ¡qué peligro!... jejeje)
Tú nunca dejas a nadie indiferente, guapa, guapa y guapa. Saber quererte debería ser asignatura troncal en el Plan Bolonia.
Yo ya he conseguido todos los créditos. Para mí ha sido una maría.