Norwegian wood (This bird has flown)
Una interpretación ramplona de Norwegian Wood de los Beatles que se escucha por los altavoces del aeropuerto de Hamburgo arranca las lágrimas de Toru Watanabe y hace que rememore tiempos vividos en su juventud en los años sesenta, en los que esta melodía estuvo presente, las personas perdidas por muerte o abandono y los sentimientos que nunca más volverían.
Así comienza en síntesis Tokio Blues, la novela de Haruki Murakami, en los que a través de una serie de pasajes aparentemente intrascendentes el autor intenta reflejar la constante búsqueda de la felicidad del ser humano, que raramente se consigue con plenitud, anclado a episodios del pasado en que la vida era una cúmulo de esperanzas nunca posteriormente resueltas.
Curiosamente, esta canción con su historia anodina de chico y chica y su sonido en las que se escucha una cítara oriental también me trae recuerdos de mi juventud, en los que aprendíamos las letras en inglés sin saber muy bien qué querían decir, más que nada por parecer vanguardistas a los ojos de de aquella muchacha de la falda corta que parecía no vernos. Abjurábamos de aquellos infames flamenqueos y coplas que hablaban de ovejitas luceras y tratábamos de esquinar la moral imperante y a su cohorte de acólitos, procurando ser transgresores dentro de un orden en aquellos episodios de banco de iglesia y paseo bajo las robinias.
Siempre es un placer rememorar sensaciones con una de las canciones de juventud como Norwegian Wood (This bird has flown).




Comentarios sobre Norwegian wood (This bird has flown)
tercera vez que intento comentar...
Me encantó ese libro. Lo compré por casualidad, por cambiar el tipo de lectura que normalmente hago. Y fue todo un acierto.
Me encanta el personaje principal y cómo a base de pinceladas va relatando parte de su adolescencia.
Un saludo