Cuando me vaya (J. M. Serrat)
Dedicado a Pepi. Si alguien mereciera estar entre los imprescindibles, debería ser ella.
Me iré despacio un amanecer
que el sol vendrá a buscarme temprano.
Me iré desnudo, como llegué.
Lo que me diste cabe en mi mano.
Mientras tú duermes deshilaré
en tuyo y mío lo que fue nuestro
y a golpes de uñas en la pared
dejaré escrito mi último verso.
Y a la grupa
del terral, mi chalupa
de blanca vela peinará el mar.
¿Qué soledad te vendrá a buscar...?
Cuando me vaya.
Cuando me vaya.
Luna tras luna, llamándome
bajarás donde el azul se rompe.
El viento te abrazará de pie
hurgando el vientre del horizonte.
Una sonrisa se esfumará
rozando el borde de los aleros.
Tu boca amarga preguntará
¿...para quién brillan hoy los luceros?
Y las olas
sembrarán caracolas
arena y algas entre tus pies.
Los besarán y se irán después
hacia otra playa.
Cuando me vaya.
Me iré silbando aquella canción
que me cantaba cuando era un crío
un marinero lleno de ron
por si en verano sentía frío.
Me iré despacio y sé que quizás
te evoque triste doblando el faro.
Después la aldea quedará atrás,
después el día será más claro.
Y ese día
dulce melancolía,
has de arrugarte junto al hogar.
Sin una astilla para quemar.
Cuando me vaya.
Cuando me vaya.




Comentarios sobre Cuando me vaya (J. M. Serrat)
Gracias Pepe. Me ha llegado al corazón.Un beso
Teniendo amigos como tú ... para que se quieren los ángeles???????
¿Cómo va la calorina? Cuidate mucho ... que se calientan ... las ideas
Un fuerte abrazo.
La calorina va a acabar hasta con las chicharras. Los veranos ya son de órdago y no dan ni una semanita de tregua. Los del calentamiento global van a tener razón.
Un abrazo para ti.
Es preciosa la dedicatoria y, sobre todo, merecida. Pero Pepi no se va, porque ha sabido encontrar su sitio en cada uno de nuestros corazones; y ahí se va a quedar. Ya es imprescindible. (Lo siento, "seño", pero nos vas a tener que aguantar allá dónde estés)
La calorina no deja que te comente... ¡¡voy a tener que ponerme seria con ella!!
¡¡Vaya!!!! Jajajaja... sorprendentemente, me ha dejado colocar ese único comentario. Y me ha "birlado" tres, creo recordar, que se hallarán entre tus spams...
Lo que ayer quise escribir era mi adhesión a tu dedicatoria, preciosa pero sobre todo merecida. Sin embargo, Pepi no se va. Ella se ha hecho con un sitico en mi corazón -y creo que en el de todos- que ya es suyo allá donde esté.
Aprovecho también para unirme a las palabras de María: Con amigos como tú, no son necesarios los ángeles. ¡Cuídate!
Gracias, mi anjalico. Como habéis sido buenas, os llevo a la feria y os compro un cartuchillo de garbansillos tostaos en el puesto del Torrecampeño.